El Barómetro de Carteras Españolas elaborado por Natixis IM refleja el cambio de tendencia de los inversores españoles en el segundo trimestre del año, último del que se tienen datos. El temor a una recesión y los malos datos macroeconómicos están haciendo que los inversores se vuelvan más defensivos y conservadores reduciendo la exposición a la renta variable, a Europa y a los mercados emergentes. Por el contrario, la renta fija y Estados Unidos parecen ser lo más atractivo para los inversores.
Lo cierto es que estos datos se ven abalados por lo que está ocurriendo en el conjunto del mercado. A nivel global, 49.000 millones han salido de los fondos de renta variable y 162.000 han entrado en los de renta fija. A nivel nacional, en las suscripciones netas, la categoría de renta variable mixta y la renta variable nacional se dejan más de 1.400 millones, mientras que la renta variable internacional gana 547 millones. Sumando los tres se encuentran unas salidas de casi 900 millones.
El buen comportamiento de la renta fija gubernamental durante el año puede hacer confundir rentabilidad pasada con rentabilidad futura. El incremento de la asignación a renta fija tras su buen comportamiento desde la corrección de la renta variable del cuarto trimestre de 2018, hace pensar que la percepción del riesgo de la renta fija ha bajado a pesar de ofrecer una menor rentabilidad a vencimiento.
Rentabilidad carteras españolas
Debido a la revalorización tanto de la renta variable como de la renta fija, todas las carteras acabaron en positivo, las carteras agresivas (1,5%), las moderadas (1,3%) y que las carteras conservadoras (1,0%). En renta fija, los bonos gubernamentales tuvieron un comportamiento muy por encima de lo que esperaban los inversores, ya que obtuvieron una rentabilidad (5.32%) casi igual que la renta variable global (5.36%) en un periodo alcista para la renta variable. La renta fija corporativa sin embargo estuvo algo por detrás de la gubernamental (3,55%).