El distrito 22@ de Barcelona pasa por un momento favorable. La llegada de empresas y la ampliación del suelo de las ya presentes han contribuido a que esta zona crezca a ritmo de récord y se consolide como uno de los polos de mayor captación de inversión inmobiliaria de la ciudad condal.
Según se desprende del informe Marketshot elaborado por la consultora inmobiliaria Cushman & Wakefield, en un año, este antiguo barrio industrial que cambió las fábricas por las oficinas, triplicó su volumen de inversión en suelo pasando de los 51 millones en 2016 a los 161 millones el ejercicio anterior.
Entre las principales adquisiciones que tuvieron lugar se encuentran las llevadas a cabo por la Llave de Oro, Emesa o algunos fondos como Meridia Capital, Shaftesbury y Värde Partners, firmas todas ellas que apostaron por la nueva promoción.
En conjunto, el informe destaca tanto la inversión nacional como internacional en igual proporción, contabilizando un volumen de inversión en oficinas de 526 millones, de los que 179 millones se corresponden a operaciones de suelo para nuevo desarrollo.
Así, en 2017 se cerraron un total de 86 operaciones de alquiler que, en conjunto, suman 101.000 metros cuadrados y acumulan un crecimiento del 34% frente a los dos años previos, principalmente, en formato pre-alquiler. Se trata de la cifra más alta desde el año 2008, cuando comenzó la crisis económica.