2020 ha sido un año complicado y, sobre todo, muy volátil para el mercado. En los meses de marzo y abril, se registró una de las mayores caídas bursátiles de la historia. Sin embargo, esta fuerte corrección trajo consigo la recuperación más rápida en la historia de las bolsas, a nivel general. De hecho, los principales índices americanos marcaron nuevos máximos históricos en 2020 e incluso el Dax alemán logró terminar el curso con un rendimiento positivo. Con este contexto, los fondos de inversión cerraron el año con una rentabilidad media superior al 1%.
Pero no solo ha terminado siendo un año con rentabilidades positivas, a diferencia de lo que cabría esperar, sino que también los fondos de inversión se han comportado bien en cuanto al patrimonio gestionado, lo cual quiere decir que no ha habido fugas masivas de capital. “El optimismo generado por el acuerdo sobre el Brexit a finales de año y las noticias sobre el inicio de la campaña de vacunación, junto con los estímulos monetarios por parte de la Unión Europea y de Estados Unidos, ha marcado una nueva tendencia alcista el último mes del año en los mercados financieros, que han aportado más de la mitad del incremento mensual de patrimonio en los fondos de inversión”, destacan en Inverco. En el último mes del año, los fondos presentaron un crecimiento del 1,5%, lo que permite cerrar 2020 con un comportamiento neutro (0,0% en el conjunto de 2020) respecto al año anterior, y muy cerca del máximo histórico.
En cuanto a las categorías, la renta variable internacional de Estados Unidos ha sido la mejor con un rendimiento del 11,5%, seguida de la renta variable de Japón con el 7,1% y de los países emergentes con un 6,7%. La otra cara de la moneda la ha protagonizado la renta variable nacional con una caída del 11,9%, la renta variable europea con un -5% y los fondos de garantía parcial, que han caído un 4,2%.
Los mejores fondos de renta variable
Los tres mejores fondos de renta variable de gestoras extranjeras, según Morningstar, han superado el 110% de rentabilidad en el año. El primer puesto lo ocupa, con un rendimiento del 167% en 2020, el BNP Paribas Energy TransitionI C, que invierte al menos dos tercios de sus activos en acciones o títulos asimilados de empresas que desarrollen una parte significativa de su actividad económica en el sector energético y en sectores relacionados o conexos, así como en instrumentos financieros derivados sobre este tipo de activos. Eso sí, en la parte negativa se encuentra la volatilidad, que supera el 52% según VDOS.
El segundo puesto en esta clasificación los ostenta el fondo BGF Next Generation Technology I2 EUR H de la gestora BlackRock, ya que ha terminado el ejercicio con una ganancia superior al 113,7%, que se suma al 45,3% de 2019. El fondo invierte al menos el 70 % de sus activos totales en valores de renta variable de empresas de todo el mundo cuya actividad económica principal incluya la investigación, el desarrollo, la producción o la distribución de tecnologías nuevas y emergentes. Aunque, están focalizados en aspectos tecnológicos de última generación, como la inteligencia artificial, la informática, la automatización, la robótica, los análisis tecnológicos, el comercio electrónico, los sistemas de pago, las telecomunicaciones y el diseño generativo. La volatilidad del fondo es del 32%.