El 13 de abril y la mañana del 14 de abril, las fuerzas del CENTCOM, respaldadas por destructores del Mando Europeo de Estados Unidos, llevaron a cabo con éxito un ataque que resultó en la destrucción de más de 80 vehículos aéreos no tripulados de ataque unidireccional y al menos seis misiles balísticos que se dirigían hacia Israel desde Irán y Yemen.
El CENTCOM destacó esta acción a través de su cuenta en la red social X (anteriormente Twitter). Además, se informó que uno de los misiles y siete de los drones neutralizados provenían del territorio yemení. En Yemen, los hutíes, respaldados por Irán, continúan llevando a cabo acciones tanto mediante ataques aéreos contra territorio israelí como contra buques que consideran relacionados con Israel, Estados Unidos o el Reino Unido en el mar Rojo.
Este ataque, sin precedentes, pero anunciado, provocó reacciones rápidas de miedo, pero la respuesta de Israel y Estados Unidos han devuelto la calma. En primer lugar, Israel anunció que la respuesta no será inminente, pero sí habrá represalias contra Irán. Por su parte, Estados Unidos ha pedido a Israel moderación para que no escale la tensión en Oriente Medio y complique la situación bélica. Una respuesta que está siendo respaldada por los socios occidentales de Israel para evitar que el conflicto escale y termine implicando a un mayor número de países.
La reacción de los mercados ante el ataque de Irán a Israel
Los mercados financieros despertaron el lunes con la calma de haber recibido las palabras tranquilizadoras de los Estados Unidos y de Israel. Aunque, no hay que olvidar que le territorio aéreo sigue cerrado en muchos puntos de Oriente Medio y que la tensión es máxima. Si bien la situación no está ni mucho menos controlada y calmada, los mercados descuentan que no habrá una escalada de la guerra.
“Las crisis geopolíticas suelen tener un impacto efímero en los mercados; dicho esto, nuestro escenario central es que el ataque «sin precedentes» pero «calibrado» no dará lugar a una escalada brusca, aunque la reacción de Israel es incierta y la tensión regional, intensa”, asegura Vincent Chaigneau, director de análisis de Generali Investments.