Los principales índices de los mercados de china continental han experimentado abruptas caídas tras retomar su actividad después de la prórroga de las vacaciones del Año Nuevo Chino.
El indicador del gigante asiático tenía previsto reabrir sus puertas el pasado viernes, pero el temor a un hundimiento provocado por la epidemia de Coronavirus, que la OMS ha declarado como emergencia sanitaria internacional (OMS), lo ha retrasado hasta hoy.
Así, el principal índice de la bolsa de Shangái (SSE) comenzaba la sesión con pérdidas del 9%, a pesar de la inyección de liquidez por parte del Banco Central de China (PBoC) por mitigar este descenso. Tendencia que ha continuado en la tarde del lunes en China (hora local) con caídas superiores al 8% en el citado índice, hasta cerrar la jornada bursátil con un desplome del 7,72%, marcando 2.746 puntos. No ocurría algo así desde agosto de 2015.
En esta línea, el índice de Shenzhen (SZSE) también ha registrado números rojos a lo largo de la sesión con una caída del 8,8%, la más acusada.
El organismo asiático ha inyectado un total de 1,2 billones de yuanes (alrededor de 173.000 millones de dólares) mediante acuerdos de recompra inversa, con una liquidez en el sistema de 900.000 millones de yuanes (alrededor de 130.000 millones dólares) más comparación con el mismo período de 2019. Se trata de la mayor inyección que realiza el banco central en un solo día desde 2004.