Las crisis dan la oportunidad de identificar qué procesos pueden ayudar a una empresa y cuáles deben dejarse en el pasado. Los meses en que la pandemia lleva siendo protagonista de la actualidad han mostrado a los dirigentes que la digitalización ha ayudado a sobrevivir, pero que proporciona muchas ventajas en el día a día.
La optimización y la eficiencia aparecen como palabras clave en esta ola de digitalización, empujada desde instituciones públicas y privadas. Así se expresó durante la segunda jornada del 35º Congreso de AMETIC, dedicado a la economía digital. En particular, se habló de las pymes, de sus dificultades para adoptar la digitalización y de las ventajas que obtendrían si lo hicieran.
En una mesa redonda moderada por Luis Aribayos, secretario general de Cepyme, Gianni Cecchin, CEO de Verne Technology Group, identificó que «es importante empezar con una estrategia». Dado que muchas compañías empiezan de cero, necesitan guiarse por dicha estrategia, en tanto que el camino «no parece que tenga fin».
Por otro lado, cree que a las pymes les puede ayudar «apoyarse en especialistas, en empresas externas que ayuden a desarollar ese pensamiento crítico constructivo». Para Cecchin, ocurre que «la pyme está hecha al fundador y el fundador está hecho a su experiencia». Eso implica que para el fundador sea difícil ver que la digitalización es una inversión que proporcionará beneficios. En ese sentido, afirma que «las pymes tienen una estructura beneficiosa para acometer cambios».
El director de B2B de Samsung, Carlos Gándara, coincide en la necesida de definir una estrategia de negocio para decidir qué procesos optimizar. Resulta esencial «ver qué herramientas puede tener una pyme para desarrollar su propia digitalización». La variedad y cantidad de pymes dificulta el acceso a las mismas, se queja Gándara: «Hay tal diversidad que nos cuesta mucho».