El nuevo estudio publicado por BlackRock Sustainable Investing ha puesto de manifiesto que los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas («ODS») pueden contribuir a una evaluación de la materialidad financiera a la hora de elaborar estrategias de inversión.
Así, el documento, titulado «Sustainable Investing: Integración de los ODS en las inversiones», describe cómo los ODS pueden ayudar a los inversores a crear estrategias que busquen invertir en la transición hacia un mundo más sostenible y equitativo.
«En BlackRock creemos que nuestros clientes pueden lograr un rendimiento a largo plazo a través de una gestión de carteras integrada en la sostenibilidad. Como guía de los objetivos sociales y medioambientales a nivel mundial, los ODS pueden poner de relieve ante los inversores las interdependencias entre el rendimiento financiero y el sostenible. Proporcionamos a nuestros equipos de inversión herramientas para integrar los ODS en sus soluciones, y también abogamos por la presentación de informes y la divulgación de los riesgos y oportunidades de sostenibilidad relevantes para las empresas. Todo ello para ayudar a nuestros clientes, los verdaderos dueños de estas empresas, a alcanzar sus objetivos financieros a largo plazo”, ha indicado Philipp Hildebrand, vicepresidente de BlackRock.
Qué señalan los ODS y por qué son importantes
No podemos olvidar que estos criterio ODS demuestran las interdependencias entre el rendimiento financiero y el sostenible. Y es que tal y como explican desde la gestora, los ODS también podrían ser una señal tanto de la futura presión normativa como de las oportunidades de mercado, a medida que el mundo se moviliza para alcanzarlos.
Así, estos parámetros proporcionan un conjunto de objetivos comunes para que todos los países los cumplan en una alianza global y aunque los países y los gobiernos son los responsables últimos del progreso, el sector privado tiene la clave para desplegar la capacidad del mundo de cumplir los objetivos.