Latam enfrenta la posibilidad de que, en 2022, su resultado económico esté por debajo de lo que se preveía a finales de 2021 y que la inflación demore aún más la recuperación que se preveía para el fin de la pandemia, según se desprende de sendos informes, actualizados en abril, del FMI (Perspectivas de la Economía Mundial) y el Banco Mundial (reunión de primavera).
Si bien aún no están completamente calculadas las consecuencias macroeconómicas que tendrá la guerra Rusia-Ucrania, ambos organismos lanzaron un número más bajo de crecimiento debido al alza de los precios de las materias primas y su efecto en el sistema global de energía, que alcanzará, según el BM, hasta 50% de aumento este año.
Menos crecimiento
Mientras que para Brasil el FMI mejoró la proyección de crecimiento para este año a 0,8% desde el 0,3% pronosticado anteriormente, para la región en su conjunto “el crecimiento está volviendo a su tasa tendencial previa a la pandemia, desacelerándose hasta el 2,5% en 2022”, indica su blog oficial.
Respecto de otras economías de la región, el fondo estima que México se desacelerará a 2%, Colombia crecerá hasta un 5,8%, Chile un 1,5% y Perú hasta 3% -con reducciones muy importantes respecto de los dos dígitos que e observaron en 2021- debido al efecto de la inestabilidad causada por la guerra y por la inercia recesiva de la pandemia.
“Los gobiernos deberían proporcionar apoyo a los hogares vulnerables y dejar que los precios internos se ajusten en función de los precios internacionales”, recomienda el análisis, firmado, entre otros, por Ilan Goldfajn, director del Hemisferio Occidental, “para reducir el riesgo de tensión social”, un riesgo que en Argentina ha llevado a la vicepresidenta Critina Kirchner a hablar de un posible estallido social. (Ver en Dirigentes )