Los planes de pensiones en el largo plazo (26 años) registran una rentabilidad media anual (neta de gastos y comisiones) del 3,22% y, en el medio plazo (5 y 10 años), presentan una rentabilidad del 1,7% y del 2,9% anual, respectivamente. Unas cifras más bajas que las registradas durante 2018. La rentabilidad media ponderada de 2018 fue del 3,72% anual y, en el medio plazo (5 y 10 años), presentan una rentabilidad del 1,85% y del 3,09%, respectivamente.
Aunque, los Planes de Pensiones han logrado mejorar los rendimientos de meses anteriores hasta alcanzar una rentabilidad media anual del 5,5%. Destacan los Planes de Renta Variable, que ya generan un rendimiento del 12,7% en el último año. También los Planes de Renta Variable Mixta (que presentan un porcentaje de acciones en cartera superior al 30% e inferior al 75%) experimentan una rentabilidad superior al 7% en el último año.
Si se compara lo registrado en cada año entre 2018 y 2019, los datos han sido mucho mejores en 2019. Este año, la rentabilidad media de todos los planes ha sido del 5,5%, frente al -2,85% del curso anterior. La renta variable ha sido la categoría que más cambio ha experimentado, ya que el año pasado lo terminó como la categoría que más caía, tras perder un 3,48%.