Cuando, la semana pasada, las autoridades locales ya habían decidido cerrar fronteras, escuelas y prohibir reuniones, los productores chilenos de litio aún consideraban que la pandemia no tendría un «impacto material significativo» en su producción. Los casos eran 181.
«Estimamos que el impacto en nuestras operaciones no es significativo», dijo, el 17 de marzo, la Sociedad Química y Minera de Chile (SQM, privada), después de informar que, no obstante, había tomado medidas para «mitigar el impacto en sus equipos de trabajo».
La firma dijo entonces que reducía «aproximadamente 2.000 toneladas métricas (Tm) de volúmenes de ventas de litio en China» debido a la disminución de la actividad comercial e interrupciones en cadenas de suministro en función de la emergencia sanitaria.
Así, SQM recalculó sus ventas a entre 55.000 y 60.000 Tm de litio este año, ligeramente por debajo de un pronóstico anterior de 65.000, según su vicepresidente senior de negocios Pablo Altimiras, quien estimó que el 40% de las ventas de litio en 2020 serán de compradores chinos.
Teletrabajo y un trimestre débil
La segunda semana de marzo, Albemarle, el mayor productor mundial de litio, ya había decidido enviar a su personal a trabajar desde casa y limitaba el número de contratistas como forma de proteger a sus empleados, informaban desde Reuters.