Los sindicatos no desaprovecharon el día internacional de los trabajadores para atacar a la Confederación Española de Organizaciones Empresariales. Mostrándose afines al Ejecutivo ante la reforma laboral propuesta, y aún no aprobada, ofrecieron un discurso a los manifestantes en el que no faltaron las críticas a unos y las felicitaciones a otros.
Manteniendo la sintonía, los sindicatos no dudaron en poner en entredicho la labor de la CEOE. Atrás quedó la cordialidad mostrada durante los meses de pandemia en donde tanto UGT como CC.OO. aparentaban estar de acuerdo con la organización empresarial. Eso terminó para los sindicatos, y se respaldan en su infundada creencia ante el bloque por parte de la CEOE al AENC (Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva).
No se quedaron en advertencias y avisos hacia la patronal, sino que mostraron su absoluta conformidad con los que, para el Gobierno, han sido grandes avances, llegando a calificarlos como el “Estatuto de los Trabajadores del siglo XXI”, según Yolanda Díaz. Una reforma que, lejos de tener el apoyo necesario para dar luz verde, habría que adaptarla a la sociedad actual con los pertinentes desafíos, también digitales, que conllevaría.
Aprovechar la crisis actual en beneficio propio
La guerra de Ucrania y la elevada inflación resultó ser la baza perfecta para las palabras de Pepe Álvarez, secretario general de UGT. Un discurso enfocado a ensalzar los logros conseguidos, entre los que no faltó recordar la ley de los riders, el teletrabajo o los ERTE. Declaraciones que, en presencia de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y la ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez, tomaba aún más significado.
No bastó con presumir de acuerdos sociales. Culpabilizar a la patronal era un buen momento para los sindicatos. “No puede ser que las organizaciones empresariales pretendan no mejorar los salarios y que la crisis la paguen los trabajadores. No lo vamos a tolerar”, añadía Unai Sordo, secretario general de CC.OO. Una libre interpretación de lo que para los sindicatos resulta ser el bloqueo de la CEOE ante la AENC.