La industria minorista se enfrenta a un periodo de agitación y las tiendas que alguna vez fueron muy populares han desaparecido o luchan por no hacerlo. Sin embargo, algunas empresas, declaradas en bancarrota, han resurgido en los últimos meses gracias a otras compañías que las han adquirido y reestructurado.
Las compras on line y los gustos cambiantes de los consumidores han destruido algunas marcas minoristas, obligando a algunas empresas icónicas a cerrar sus negocios. Entre los 9.500 cierres la mayoría de ellos se debieron al minorista de zapatos Payless que cerró 2.100 tiendas en Estados Unidos. Otras 1.620 clausuras se las reparten Gymboree, Charlotte Russe y Shopko. La cadena de descuento Fred’s cerró 564 tiendas, y Forever 21, que también se declaró en bancarrota, dijo en septiembre que cerrará hasta 178 tiendas.
Se esperan miles de cierres más en los próximos años a medida que las compras en línea continúen reemplazando las compras en tiendas físicas y se reduzcan así las ganancias de los minoristas. Un estudio de los analistas de UBS afirma que esto podría obligar a cerrar hasta 75.000 tiendas más hasta 2026.
Reactivar una antigua y conocida marca es una manera fácil para que las empresas se inicien en el sector sin comenzar desde cero, según afirma Neil Saunders, director gerente de GlobalData Retail. “Existe la opinión de que las empresas pueden capitalizar la memoria de las marcas antiguas y hacer que funcionen nuevamente aunque en un formato diferente”, explica Saunders.
“Si lo anterior funciona, o no mucho, depende de cómo de fuerte sea la marca y cuánto sea necesaria y deseada por los consumidores para volverla a reactivar”, comenta el director gerente de GlobalData Retail.