Por todos es sabido que las pymes no lo tienen nada fácil a la hora de financiarse. De hecho, el Banco de España ha reflejado la encuesta semestral del BCE sobre la evolución reciente de las pequeñas y medianas empresas españolas. En ella se indica que, en el periodo entre abril y septiembre, las pymes de nuestro país anticipan un deterioro del acceso a la financiación.
Algo que no es ajeno al resto de homólogas europeas y ya, en el último periodo analizado, apreciaron un endurecimiento de las condiciones aplicadas a los préstamos bancarios y una mayor exigencia en las garantías requeridas. De hecho, es ampliamente conocido que la financiación tradicional, la bancaria, es la fundamental para las empresas en España y en ámbito comunitario, donde representa el 76% del total. Solo un 24% representa la financiación alternativa.
La financiación con tokens
Hablamos de un proyecto que se viene fraguando desde hace tiempo, esas claves de la "tokenización" proyectada en los préstamos para las pymes, en las que trabaja BME, Bolsas y Mercados Españoles, que pertenece al grupo suizo SIX. Como saben, un token es la representación digital de un activo. Creados con tecnología blockchain, facilitarían la financiación de las pymes mediante préstamos participativos.
Un proyecto basado en la digitalización tal y como reformuló en el Foro Medcap 2022 Thomas Zeeb, el director global de mercados de valores de SIX, la empresa matriz de BME. Afirma que Bolsas y Mercados Españoles está trabajando “en un proyecto que facilitará a las pymes la obtención de financiación mediante la emisión de tokens que representen préstamos participativos. El mercado estaría dirigido principalmente a canalizar la financiación de las Sociedades de Responsabilidad Limitada (SL) -que además de su tamaño y condición de SL- pueden carecer de alternativas de financiación diferentes a los bancos".
Una posibilidad de apertura a la financiación en tiempos difíciles basada en la innovación con ventajas importantes como facilitar el cumplimiento de las normas, la mejora de la regulación, el ejercicio de la supervisión financiera, aumentar la competencia en España y también la eficiencia entre entidades. Pero hay más. También ofrecer beneficios a los usuarios de servicios financieros, como la información en tiempo real y, además, sumar la transparencia.