Aunque no existe una definición universal para las inversiones alternativas líquidas, estas estrategias se caracterizan por no seguir a un índice. Su objetivo es generar una rentabilidad total o absoluta y puede tener la capacidad de tomar posiciones largas y cortas. Además, estas estrategias también pueden dar a los inversores acceso a las clases de activos alternativos tradicionales con mayor liquidez.
Existe una gran variedad de estrategias de alternativos líquidos disponibles en el mercado, por lo que es esencial entender el producto en el que se va a invertir.
A menudo se ha interpretado erróneamente que los fondos alternativos están diseñados para funcionar bien en todos los entornos pero este tipo de producto no es una clase de activo homogénea. Algunas estrategias son más direccionales y pueden estar altamente correlacionadas con el mercado en general, por lo que pueden capturar las subidas, pero también las caídas. Dentro de la categoría de fondos long/short por ejemplo, estrategias con sesgo largo, sesgo corto o "market neutral" pueden tener perfiles de riesgo/beneficio diferentes. Del mismo modo, las expectativas de rentabilidad entre un enfoque cuantitativo y fundamental también pueden diferir en gran medida.
A la hora de evaluar las estrategias alternativas líquidas, entender lo que el gestor está ofreciendo y cómo es probable que se comporte la estrategia en diferentes entornos de mercado es vital ya que no siempre la estrategia UCITS es igual a su versión off shore.
Por otro lado, desde Schroders consideramos que la selección del gestor es clave cuando se trata de fondos alternativos. Se espera que estas estrategias generen retornos adicionales a través de una gestión activa y como decimos, la habilidad del gestor desempeña un papel crucial. Los inversores deben buscar gestores con un proceso de inversión transparente y un largo y probado historial de generación de alfa consistente a través de una variedad de condiciones de mercado.