Las áreas a modificar tienen que ver con las restricciones que pueda tener la postura de un agente sobre productos básicos como el cereal o el cobre, sobre dotar de una mayor transparencia los mercados de bonos, y concretar qué tipo de comercio de materias primas deberían estar exentos de la nueva MiFID II.
La Comisión así se lo hizo saber al equipo encargado de negociar la MiFID II en el Parlamento Europeo y a la propia ESMA. "Dado que partes de la nueva regulación implican un cambio más que sustancial en comparación con la normativa actual hemos pedido a ESMA que realice unos cuantos ajustes en tres áreas específicas de cara a contar con un enfoque más prudente en las fases tempranas de la puesta en marcha de la MiFID II", explicaron fuentes comunitarias.
El comisario europeo de Estabilidad Financiera, Servicios Financieros y Unión de los Mercados de Capitales, Jonathan Hill, ha sido el encargado de solicitar los cambios en el bloque referente a la seguridad de los mercados. ESMA, por su parte, estudia en estos momentos cómo proceder a los nuevos requerimientos de la Comisión. Tan sólo se incluirán los tres estándares cuando se hayan realizado los cambios oportunos, aseguró la portavoz del comisario, Vanessa Mock.
Desde el Parlamento Europeo, uno de los encargados de las negociaciones de la MiFID II, el eurodiputado alemán Markus Ferber, señalaba que las propuestas que se habían recibido en las tres áreas estaban «lejos de ser aceptables» según habían sido planteadas. Uno de los objetivos con la redacción de nuevo de los tres puntos es acabar con la especulación alimentaria.
"Hasta ahora ni ESMA ni la Comisión Europea habían logrado cumplir… Pero la Comisión hace lo correcto en desconfiar de los estándares técnicos que habían sido rechazados por el Parlamento…Espero que ESMA revise los estándares que se le han solicitado rápidamente de forma que se puedan adaptar a las observaciones que había realizado el Parlamento Europeo", añadió.