El polémico multimillonario Donald Trump, candidato republicano, como acostumbra, fue uno de los primero en pronunciarse acerca de este candente tema. Trump, disparó directamente sobre Apple, afirmando: "Vamos a presionar a Apple para iniciar la construcción de sus malditas computadoras y sus componentes en este país y no en otros países". En realidad, aunque Apple hace la las investigaciones pertinentes y el diseño en su sede en Cupertino (California), fabrica la mayoría de sus iPhones, iPads y Macs a través de socios en países como China.
Estas palabras no sentaron muy bien a Tim Cook, consejero delegado de la compañía, que según ha informado el Huffington Post, acudió recientemente a una reunión secreta junto a otros líderes tecnológicos, donde debatieron la manera de detener el avance de Trump.
La cita habría tenido lugar en el American Enterprise Institute’s World Forum y junto a Cook habrían asistido otros grandes líderes, de algunas de las compañías tecnológicas más importantes del mundo, como Larry Page, cofundador de Google, Elon Musk, fundador de PayPal, Tesla y Space X o Sean Parker, fundador de Napster, Plaxo y Causes.
Otro de los problemas que tomaría fuerza si Trump llegase a mandar en la Casa Blanca, es el de los ‘cerebros’ extranjeros que trabajan estas empresas. La postura del multimillonario en cuanto a la inmigración y los visados para extranjeros es muy conservadora.
Donald Trump tampoco ha quedado al margen del debate nacional de las últimas semanas sobre la decisión de Apple de no colaborar con el FBI para desencriptar el iPhone de uno de los terroristas de San Bernardino. El candidato animó a hacer boicot a los productos de la compañía hasta que esta no cooperara con el FBI.