Por el momento, la agencia de calificación crediticia Fitch advierte que el pulso que mantienen las autoridades helenas y las europeas ha incrementado los "riesgos del perfil crediticio griego (…) el impacto de esta situación sobre sus finanzas soberanos aún no está claro, pero la incertidumbre resultante está amplificando el daño económico causado por la pérdida de confianza".
Recordemos, que ambas partes se encuentran ahora en medio de las negociaciones para ampliar el crédito asociado al rescate heleno, durante unos seis meses aproximadamente, pero se desconocen los términos bajo los cuales se sellaría esta propuesta, después de que varios encuentros de alto nivel cerrados sin acuerdo.
El escenario base de estos expertos sigue siendo que tanto Atenas como sus socios tienen incentivos lo suficientemente fuertes como para llegar a una "entente cordiale", pero "los riesgos de algún fallo político se han incrementado" con el paso de los días, advierten.
La firma considera que la "responsabilidad está en el ‘compromiso’ del Ejecutivo griego. Los acreedores oficiales son reacios a sentar un precedente" y que aquellos países que también se encuentran bajo un programa de asistencia financiera sientan que recibirán fondos sin lo que ellos consideran "condiciones apropiadas".
En este contexto, los analistas advierten que cuanto más tiempo se alarguen las conversaciones y la llegada de un acuerdo, "más riesgo hay de que el desembolso del dinero pendiente del rescate a Grecia se retrase".