Francisco González suele hablar claro y directo, y cuando se le pregunta por la incertidumbre política del país no se corta, "los populismos con promesas imposibles y demagógicas ponen en riesgo la recuperación, la riqueza y los puestos de trabajo, son un viaje al pasado que terminan pagándolo los más débiles". El banquero no se significa con ningún color político y aplude la regeneración que se está produciendo en las principales formaciones, "la alternancia en política es positiva porque promueve la transparencia y evita corrupción, pero es preciso que la alternativa sea buena", cuenta haciendo referencia a Podemos, aunque no los cite directamente.
Otro de los protagonistas ha sido el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, el primer gran empresario en tener contacto público con las fuerzas emergentes. Hace unas semanas se reunió con la nueva alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, para tratar el tema de los desahucios. Esta problemática es una de las banderas de las fuerzas políticas emergentes y han incorporado a sus programas medidas que afectan directamente al sistema financiero. El encuentro ha sido calificado de cordial por ambas partes, la política dijo que salió con la sensación de que el banco está dispuesta a escuchar y el banquero indicó que la formación tienen ideas "conceptualmente válidas" como la creación de una Oficina de Vivienda que sirva para mediar entre las personas con problemas con su hipoteca y la entidad financiera.
En materia de desahucios parece que hay sintonía y desde el sector apuntan que la actual situación es manejable. Desde hace dos años la banca está haciendo esfuerzos para resolver el problema con refinanciación de 500.000 hipotecas y otras medidas como aceptar la dación en pago o establecer viviendas de alquiler social desde que se aprobó el código de buenas prácticas.
"La banca ha hecho un esfuerzo sincero con sus clientes, sobre todo los que tienen hipotecas, cuando no pueden pagar se dan soluciones como viviendas en alquiler, y si no puede afrontarlo se les da acceso al fondo de vivienda social" ha indicado el presidente de la Asociación Española de la Banca, José María Roldán. La patronal pide colaboración de los nuevos Gobiernos autonómicos y locales para atajar el problema, "necesitamos la ayuda de la Administración para identificar a los clientes con riesgo de exclusion financiera porque no es fácil saber quién lo necesita".
Otra cosa es la propuesta de que los bancos que se mantienen nacionalizados como Bankia o BMN actúen como una banca pública bajo control político. "No conozco ningún banco público en banca comercial de tamaño significativo que se sostenga en el tiempo conducido como un instrumento de política económica", ha explicado Goirigolzarri.