Bruselas se ha visto obligada a tender una mano a los incumplidores de déficit. Un gesto necesario teniendo en cuenta que entre ellos se encontraban algunas de las grandes economías de la región como Italia y Francia. Aunque, para variar, el tamaño importa y los estados más pequeños han sido los que tendrán que cumplir más a rajatabla los objetivos. En noviembre del año pasado, la Comisón Europea señalaba a siete países por existir dudas con el cumplimiento de sus objetivos de déficit.
La CE miraba a España a finales del año, pero no era el único país sobre el que se puso el foco, junto a él otros seis estados podrían tener problemas para lograr este objetivo. Francia, Bélgica, Italia, Malta, Austria y Portugal también fueron señalados por no adaptarse a las normas presupuestarias de la UE.
La crisis de la Eurozona ha puesto el foco en la falta de rigor de los países a la hora de cumplir con los objetivos marcados en la hoja de ruta del Pacto de Estabilidad y Crecimiento. En el caso de España, la CE aseguraba que era previsible que se lograra alcanzar el 5,8% pero que se sobrepasara el límite del 4,2% impuesto para 2015. Bruselas pedía a España que haga los deberes y tome las medidas necesarias para lograr estas metas.
No es el único país con dificultades para lograr los objetivos. En el caso de los otros seis señalados por la CE hay varias situaciones. Francia, Malta y Portugal se encuentran en procedimiento por déficit excesivo. "En algunos casos, el riesgo de incumplimiento puede implicar una eventual adopción de medidas en el marco de déficit excesivo", apuntaba la Comisión. Este organismo marcaba una nueve fecha de revisión para Francia, Italia y Bélgica donde examinará la situación a comienzos de marzo de este año. Una fecha en la que ya se habrán finalizado la normativa presupuestaria y se espera que se haya concretado el programa de reformas estructurales.
Francia es uno de los ejemplos donde desde Europa no se ha visto con buenos ojos las medidas adoptadas por François Hollande. El primer ministro galo llegó al poder con un amplio paquete de medidas económicas, que no seguían la línea de aquellos más partidarios de la austeridad dentro de la UE. A la espera que de la CE determine si París cumple con los prometido en el sentido de reducción de déficit, la CE ya ha apuntado en sus previsiones económicas publicadas hace unos días que el déficit se situará este año en el 4,1% del PIB lejos del techo del 3% marcado por la UE. Eso sí, el crecimiento económico mejora según las previsiones de organismo que eleva el crecimiento del PIB en tres décimas para este año y hasta el 1,8% en 2016.