En las cuentas del Estado para 2015, llama la atención que los ingresos por impuestos sean un 5,4% más altos que los actuales hasta alcanzar los 186.111 millones de euros. Esto podría tener sentido si el Gobierno siguiera la línea de los últimos años con el incremento de impuestos como el IVA o el IRPF, pero el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha repetido hasta la saciedad que precisamente esto no ocurrirá. Montoro ha recordado en varias ocasiones que están elaborados teniendo en cuenta la aplicación de la reforma fiscal que bajará la presión contributiva sobre particulares y empresas. Entre 5.000 y 6.000 millones menos será lo que recaude el Estado por esta reforma fiscal en IRPF e impuestos de sociedades sobre todo, pero a pesar de esto los ingresos tributarios subirán.
En matemáticas, dos más dos nunca dan cinco. Así que este aumento de los ingresos ha llamado la atención de los expertos. Ángel Laborda, director de coyuntura económica de Funcas, explica a DIRIGENTES que considera que los ingresos por impuestos están "sobrestimados". Asegura que a falta de observar al detalle las cuentas y ver si existe algún cambio normativo que explique este fuerte incremento, considera que esta partida está inflada en relación con el crecimiento de las bases imponibles. Laborda añade que las bases imponibles, es decir las cantidades sobre las que se aplicarán los impuestos, crecen alrededor de un 2% o un 2,5%. Frente a esto el crecimiento de los ingresos supera el 5% cuando debería ir en la línea del incremento de las bases imponibles.
Una idea que comparten desde Gestha, el sindicato de técnicos de Hacienda. "La primera valoración que hacemos del presupuesto de ingresos es que existe una sobreestimación", señala Jose María Mollinedo, a DIRIGENTES.
Al observar en detalle el incremento de los impuestos, hay un fuerte repunte en el que el Gobierno parece justificar este crecimiento: el consumo interno. La partida de ingresos relativa al IVA crece un 7% según las estimaciones del ministerio de Montoro. Mollinedo apunta que conseguir este repunte es "complicado".
"No hay que olvidar que es un año electoral", recuerda Laborda al comentar las cuentas del Estado. "Hay mucho peligro que el gasto crezca y se dispare por la cercanía de elecciones", añade.