Según el último Informe Mundial sobre la Riqueza elaborado por Capgemini, el mercado de grandes patrimonios se ha multiplicado casi por cuatro en los últimos 20 años, y un 60% entre 2006 y 2015 (a pesar de la crisis financiera del 2008). Las estimaciones apuntan a que para 2025, este segmento podría rondar los 100 billones de dólares.
Y para su estudio, KKR ha encuestado a más de 50 family offices y otros clientes ‘ultra millonarios”, definiendo a todos ellos bajo un patrimonio superior a 30 millones de dólares en activos invertidos. El informe The Ultra High Net Worth Investor: Coming of Age deja entrever una clara conclusión: el incremento patrimonial de estas fortunas escala año tras año, con todas sus miradas puestas en la búsqueda de nuevas oportunidades para poner a trabajar ese dinero. Esa búsqueda de alternativas resulta crucial en un escenario en el que, según los expertos de la firma, las rentabilidades de este colectivo caerán al 5,3% desde el 9,3% que registran de media histórica. En este sentido, la flexibilidad del cliente para apostar por activos más allá de los tradicionales resulta un aspecto fundamental. Hay que tener en cuenta que los inversores de KKR son ya de por sí más sofisticados que el común de los grandes patrimonios. Por ejemplo, los englobados en el grupo de UHNW (Ultra High Net Worth ) mantienen el 46% de sus activos en inversiones alternativas. Los datos de la firma demuestran que se trata de cifras aún más elevadas si se comparan con el 24% que mantienen de media los planes de pensiones globales tradicionales o el 22% para los HNW en otras firmas analizadas. 
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