Grifols ha aumentado su cifra de negocio un 2,7% en el primer semestre de 2016 hasta los 1.951 millones de euros. En términos de negocio recurrente, la evolución registrada supone un crecimiento del 3,9% e ingresos por importe de 1.922,6 millones de euros
De enero a junio de 2016, el aumento de los ingresos en el resto del Mundo fue del 6,9% y en Estados Unidos y Canadá se incrementaron un 5,9%. En Europa los ingresos descienden un 5,7%, hasta 323,1 millones de euros. "España se mantiene como mercado prioritario para la compañía y las ventas se han dinamizado", explica en su comunicado y añade: "La exposición en el Reino Unido no es significativa y no se espera ningún impacto relevante como consecuencia del resultado del referéndum realizado el pasado 23 de junio sobre la permanencia de este país en la Unión Europea".
El Ebitda de Grifols se ha mantenido estable en 553,6 millones de euros (-1,3%). El margen Ebitda se ha situado en el 28,4% de los ingresos.
La mejora del resultado financiero se debe principalmente al menor impacto de las diferencias de tipos cambio. El beneficio neto de Grifols ha alcanzado los 264,4 millones de euros, que representa el 13,5% de los ingresos netos del grupo y un aumento del 1,1%.
A finales del primer semestre de 2016, la deuda financiera neta de Grifols se ha situado en 3.920,9 millones de euros, incluyendo 807,0 millones de euros en caja una vez descontado el pago en junio del dividendo final ordinario correspondiente al ejercicio 2015 por importe de 93,2 millones de euros, además de las inversiones realizadas en Interstate Blood Bank y Singulex, entre otras. El ratio de endeudamiento de Grifols se sitúa en 3,39 veces bitda, ligeramente superior a las 3,19 veces registradas en diciembre 2015.