Cualquier empresa puede ser víctima de un ciberataque. Pérdidas monetarias, robo de datos y desgaste de credibilidad son sólo algunos de los problemas a los que se puede enfrentar.
¿Qué ha cambiado en los ciberataques actuales a diferencia de hace unos años?
Hacia el año 2000, los virus y el spam que ponía en jaque las aplicaciones de nuestros ordenadores personales de escritorio eran lo más común. Con los años, obviamente el modelo de amenazas ha ido cambiando: los ataques se han ido haciendo cada vez con mayor preparación, los objetivos han pasado a ser "concretos" (generalmente empresas, organismos públicos e incluso instalaciones militares o gobiernos), y las amenazas ahora se conocen como Amenazas Persistentes Avanzadas (APTs, por sus siglas en inglés). Además, en los últimos tiempos, nuevos elementos como la ingeniería social o la movilidad han aparecido en el escenario con riesgos añadidos. Las denominadas APTS son, sin duda, las grandes culpables de que el número de ataques a empresas haya aumentado exponencialmente en los últimos años.
¿Hay una falta de seguridad en las empresas?
Actualmente, sólo el 1% de las empresas a nivel mundial se halla correctamente protegido. También es cierto que este panorama va cambiando y que vemos que la concienciación, poco a poco, va en aumento. Antes la seguridad era una cuestión que únicamente implicaba al departamento de informática de una empresa. Empiezan a ser los propios consejos de dirección los que se interesan por la seguridad, desean conocer el tema en profundidad y quieren tomar las riendas de la problemática.