La seguridad de los smartphones puede verse comprometida mientras se carga el dispositivo a través de una conexión USB estándar al ordenador o algún otro puerto. Los analistas de Kaspersky Lab han llevado a cabo una investigación para comprobarlo.
Como parte de esta investigación, los analistas probaron varios smartphones con diferentes sistemas operativos Android e iOS con el fin de entender cómo es la transferencia de datos a dispositivos externos mientras están conectados a un PC o Mac para cargar batería.
La prueba mostró que los móviles abren una gran cantidad de datos al ordenador durante el "apretón de manos" (el proceso de fusión entre el dispositivo móvil y el PC/Mac), incluyendo: el nombre del dispositivo, fabricante del dispositivo, el tipo de dispositivo, número de serie, la información de firmware, del sistema operativo, el sistema de archivo /lista de archivos, el ID chip electrónico… La cantidad de datos enviados durante el periodo en el que han estado conectados varía según el dispositivo y el anfitrión, pero todos transferían la misma información básica como mínimo, como el nombre del dispositivo, fabricante, número de serie, etc. Esto puede suponer un problema de seguridad.
En 2014, en la conferencia Black Hat se expuso cómo un teléfono móvil podría infectarse con malware simplemente conectándose a una estación de carga falsa. Ahora, dos años después de este anuncio original, los analistas de Kaspersky Lab han reproducido esta situación simplemente utilizando un equipo y un cable micro USB estándar, armado con un conjunto de comandos especiales (los denominados Comandos AT), que fueron capaces de realizar un re-flash del smartphone e instalar silenciosamente una aplicación root en él. Los teléfonos quedaron totalmente comprometidos, a pesar de que no se utilizó el malware.
Aunque aún no se ha dado a conocer ningún incidente real que implique a estaciones de carga, el robo de datos de los móviles conectados a un ordenador sí se ha detectado en el pasado. Por ejemplo, esta técnica se utilizó en 2013 como parte de la campaña de ciberespionaje Octubre Rojo. Y el grupo Hacking Team también hizo uso de una conexión de ordenador para cargar un dispositivo móvil con programas maliciosos.