"Seguimos siendo escépticos sobre la sostenibilidad del rebote y confirmamos nuestra infraponderación en renta variable global". La economía es un desafío, afirman, y "más importante aún, los inversores examinarán cuidadosamente la temporada de presentación de resultados para evaluar las perspectivas de beneficios a futuro y en qué medida prevalecerá la contracción actual". Y, mientras muchos expertos opinan que las previsiones son demasiado pesimistas, estos expertos consideran que ‘pecan’ de lo contrario, de excesivo optimismo, pues "no reflejan la debilidad del crecimiento de los volúmenes o las crecientes preocupaciones por los márgenes empresariales".
Por otra parte, añaden, el rally actual ha llevado a las Bolsas de nuevo a "una situación de sobrecompra" en términos generales. Dentro de la renta variable, es más, reducen su recomendación sobre la Zona Euro a neutral. Las perspectivas para región, explican, han empeorado ya que el ‘viento a favor’ del comercio mundial se está "desvaneciendo y las ‘nubes’ políticas incrementando a medida que nos acercamos a junio: Brexit, España y Grecia".
De hecho, afirman "la liquidez adicional del Banco Central Europeo (BCE) puede mitigar la creciente incertidumbre, pero no será capaz de compensarla totalmente, al menos en lo que se refiere a activos de riesgo".
Mientras, el potencial de Wall Street es limitado, con los riesgos sesgados a la baja, pues la cautela de la Reserva Federal (Fed) "no prevalecerá, ya que esperamos el próximo movimiento en los tipos antes del verano. Y, por otra parte, éste no es suficiente para invalidar los fundamentales, en concreto, "las débiles perspectivas de gancnias que, en nuestra opinión, no son compatibles con unas valoraciones ya muy ‘estiradas’".
Así, mantienen su consejo de infraponderar este mercado. No obstante, añaden: "Dada su baja beta, la renta variable estadounidense ofrece una mejor protección en un entorno de mayores riesgos".