A cierre de abril, en concreto, los precios de la gasolina habían ascendido un 8,1% intermensual en Estados Unidos. Cifra que se suma al aumento superior al 2% de marzo. La escalada, es cierto, ha perdido fuerza y en mayo no será tan pronunciada, pero para Capital Economics el "rebote más rápido de lo esperado hasta el momento sugiere que el IPC alcanzará el 2% antes de lo que se preveía hace apenas un par de meses".
Es más, añaden, mientras los efectos desinflacionistas del colapso materias primas y de la fortaleza del dólar se desvanecen, las presiones inflacionistas internas siguen aumentando mientras la economía "se acerca al pleno empleo". De momento, el deflactor de consumo privado, o PCE, la medida de precios más vigilada por la Reserva Federal (Fed) ha ascendido un 0,3% en mayo (1,1% anual vs. 0,8% previo).
De hecho, estos expertos esperan que alcance el 2% a finales de año… Recuperación que, a fin de cuentas, concluyen, "creemos que obligará al banco central estadounidense a subir los tipos mucho más rápidamente de lo que espera el mercado".
No les sorprendería que aguardara a julio o septiembre, a pesar de que tanto las Actas como las recientes declaraciones de sus miembros, incluida la presidenta, Janet Yellen, mantienen abiertas las opciones de junio.
En concreto, dentro de dos meses, destacan, aunque no hay rueda de prensa, la reunión se produce "un par de semanas después de que Yellen acuda a su presentación semestral ante el Congreso, lo que sería un buen momento para los mercados".