El EMC Global Data Protection Index 2016, un estudio independiente realizado por Vanson Bourne sobre backup empresarial en 18 países de todo el mundo, revela que, si bien es cierto que las empresas han conseguido reducir el impacto de los cuatro mayores riesgos de pérdidas de datos tradicionales, aún no están preparadas para nuevas amenazas emergentes y sus efectos.
En comparación con el estudio EMC Global Data Protection Index de 2014, un 13% más de las empresas experimentaron pérdida de datos o interrupciones en los últimos 12 meses, por una cuantía media de 914.000 dólares.
EMC ha encargado la actualización de este estudio con el fin de ayudar a las organizaciones a reconocer y prepararse para un escenario de amenazas cibernéticas en constante cambio. Los resultados de la encuesta EMC Global Data Protection Index 2016 identifican tres grandes retos para la protección de datos:
1) Amenazas sobre la protección de datos
Cerca de una cuarta parte (23%) de las empresas encuestadas había sufrido una pérdida de datos o una interrupción no planificada de sus sistemas debido a un fallo de seguridad externa, y esa cantidad aumentó en más de un tercio (36%) si se tienen en cuenta las brechas de seguridad internas. Las empresas se enfrentan cada vez a más amenazas no sólo sobre sus datos primarios, sino también sobre sus datos de copia de seguridad y protección. Ya sea mediante la lucha contra extorsionadores cibernéticos que exigen dinero para desbloquear datos cifrados u otros riesgos sobre los datos de copia de seguridad y de protección, las empresas tienen que encontrar soluciones que pongan sus "datos" fuera de peligro.