"En Argentina hacen falta poco más de un millón de viviendas y reparaciones en más de dos millones", ha advertido el presidente Mauricio Macri al presentar en Buenos Aires un plan de 700 viviendas populares que serán financiadas por el Gobierno.
Los números vienen del capítulo "una casa para cada familia", que su movimiento político, "Cambiemos", utilizó como pieza de la campaña hacia la presidencia argentina. La cartilla señalaba que el país tiene un déficit habitacional del 24,3%, la mitad de ese porcentaje en Buenos Aires y Santa Fe.
Para revertir ese cuadro, el partido de Macri se fijó tres objetivos:
1) Que cada familia tenga una casa donde vivir.
2) Que cada hogar cuente con servicios básicos (agua, alcantarillado, electricidad y gas).