El índice de referencia del “Made in Germany” está en “trouble”. No solo porque los inversores pierdan un poco su interés en los 30 Blue Chips alemanes, sino también porque varias de estas están involucradas en escándalos de falsificación de cuentas, corrupción o lavado de dinero y otros como Commerzbank ya han perdido tanto valor simplemente por mala gestión que el banco tenía que salir del DAX.
Después de Volkwagen y Deutsche Bank, ahora la empresa Fintech Wirecard, hasta ahora la estrella del índice de referencia que además ha sustituido a Commerzbank en esta lista tan reconocida en todo el mundo, está bajo sospecha de haber falsificado sus cuentas. Todos estos escándalos destrozan el sello de calidad “Made in Germany” que también en España ha sido siempre una garantía de seriedad. La confianza aquí en el aliado germánico es grande. Ahora algunos economistas temen que esta buena imagen se esté ensuciando con todos los escándalos recientes.
La bolsa castiga de inmediato
Mientras los consejeros del Fintech Wirecard insisten en que se trata de una mentira infame los títulos de su empresa bajaron después de estas malas noticias casi un 22%. Desde el principio de las sospechas sobre un engaño, que fueron primero publicadas por “Financial Times”, la empresa ha perdido 8.100.000 de euros de su valor bursátil, mucha tela para una empresa joven, de alta tecnología y en pleno crecimiento. Dos de los miembros del consejo aprovechaban estos momentos para recuperar parte de su capital cuando este estaba en tendencia baja.
Además de estas malas noticias sobre más ilegalidades en empresas alemanas, el grupo de ThyssenKrupp tiene desde hace muchos meses problemas de gestión, porque los inversores no se ponen de acuerdo en si la división del grupo en dos partes – materiales e industria – es buena o no. Tantos cambios en sus órganos de dirección y supervisión han mareado a muchos analistas. Y los tres fabricantes de coches – BMW, Daimler, Volkswagen – sufren desde el principio de año por la política anti-Diesel y también a causa de una serie de escándalos. Pero Daimler & Co. son también los grandes perdedores de la guerra comercial entre Donald Trump y China. Además, el temor de un Brexit duro da mucho miedo a la bolsa alemana.