Nicolás Maduro anuncia un importante paquete de medidas económicas, con las que busca poner fin a la profunda crisis del país venezolano y hacer frente al déficit fiscal y a la elevada inflación.
Subida de la gasolina
La medida más polémica es, sin duda, la subida del precio de los combustibles. Venezuela dispone de una de las reservas más grandes de petróleo del mundo y los combustibles en ese país son los más baratos del globo. Tras 17 años sin una subida en el precio de la gasolina, Maduro multiplica su precio por 60 (6.000%) para la gasolina de 95 octanos, mientras que la de 91 octanos valdrá un 1.000% más. Según el Gobierno, esta medida ahorrará al Estado 800 millones de dólares en el subsidio que destinan al precio del combustible.
Devaluación del bolívar
Por otro lado, Maduro también ha anunciado una reestructuración del tipo de cambio de divisas. El bolívar se devaluará un 37% frente al dólar. Sin embargo, tal y como informa la cadena británica BBC, existen dos tasas de cambio oficiales: una de 10 bolívares por dólar (antes de 6,3 por dólares) aplicable a medicinas, programas sociales o alimentos, y otra de 200 bolívares. Según la BBC, este sistema cambiario continuará favoreciendo la corrupción, pues se compran dólares a tasa oficial y luego se venden en el mercado negro (donde un dólar se cotiza a más de 1.000 bolívares). Además, los analistas más críticos advierten de que cuando no hay dólares, no hay sistema de control de cambios que genere confianza y estabilidad. Esto es especialmente importante, pues Maduro ha reconocido que Pdvsa, la empresa pública de la que dependen el 98% de los ingresos de divisas del país, ingresó el pasado enero un 97% menos de dólares que el año anterior. El vicepresidente, Aristóbulo Istúriz, ya declaró que se necesitarán "otras fuentes de dólares por mucho tiempo".