La situación económica fluctúa a la vez que lo hace la situación sanitaria, que influye en el optimismo y la confianza social y empresarial. El Banco de España (BdE) observa que ha habido una recuperación en el último trimestre, aunque no haya sido completa ni se haya trasladado al sector servicios, ni tampoco al sentimiento económico de los ciudadanos y los empresarios.
El gobernador del BdE, Pablo Hernández de Cos, explicó en la última Junta Directiva de CEOE, celebrada este miércoles, que la economía global ya se encuentra en un «proceso de recuperación», aunque tanto en todo el mundo, como en Europa y en España esta tendencia se viene ralentizando desde finales de agosto, a la vez que se anunciaban nuevos rebrotes.
En parte, de Cos liga la caída económica a las características del tejido empresarial español, enfocado al turismo, con empresas pequeñas y un mercado de trabajo «disfuncional». Sin embargo, el hecho de que se hayan producido rebrotes han provocado «medidas de distanciamiento social que se han tenido que adoptar en algunas regiones».
De ese modo, se puede observar que el máximo responsable del organismo supervisor español relaciona la crisis en España con las cualidades de su actividad económica, pero también con la gestión de la propia pandemia. Por ello, el BdE publicó también este miércoles dos proyecciones distintas para los próximos meses, en función de la evolución que tenga la pandemia.
La primera está basada en que se produzcan brotes leves que puedan ser controlados con «medidas de contención de ámbito limitado», mientras que la segunda prevé que se tomen medidas más estrictas, si bien esta última tendría un impacto más elevado si aparece una solución médica.
