El beneficio neto de MAPFRE en los nueve primeros meses de este año ascendió a 524 millones de euros, lo que supone un incremento del 16,4% respecto al mismo período del año anterior. Los ingresos del Grupo superaron los 19.783 millones de euros, un aumento del 3,8%, en tanto que las primas crecieron un 7% en euros (7,1% sin el efecto negativo de las divisas y el positivo de la póliza bienal de México) hasta alcanzar los 16.632 millones de euros.
Además del efecto de esta póliza, por importe de 473 millones de euros, este incremento se sustenta entre otros factores, en la favorable evolución del negocio reasegurador (que crece un 14,5%) y al buen desempeño comercial de los productos de Vida Unit-Linked en España.
Este resultado está fuertemente afectado por el elevado coste de los siniestros en el Seguro de Vida derivados de la Covid-19 que, entre enero y septiembre, ascendieron a 344 millones de euros (la mayor parte, 280 millones de euros, se concentran en Latinoamérica). En el tercer trimestre, los 91 millones de euros incurridos en Latinoamérica por este tipo de siniestros se han compensado prácticamente con los más de 90 millones generados por las plusvalías realizadas.
En total, desde el inicio de la pandemia en 2020, MAPFRE ha destinado más de 666 millones de euros en siniestros relacionados con el virus.
Al finalizar septiembre, el ratio combinado del Grupo se elevó 1,3 puntos, situándose en el 96,5%, afectado por un incremento de la siniestralidad, consecuencia lógica de la recuperación de la actividad económica.