En los últimos años, especialmente a causa de la crisis sanitaria, se ha producido un importante cambio en el modelo de negocio de las empresas en lo relativo a su transformación digital. Hay una mayor presencia en la nube, se hace un uso extensivo de herramientas virtuales y al mismo tiempo que evolucionan las empresas y sus formas de trabajo, lo hacen también las técnicas de los cibercriminales. Y, por tanto, el seguro, que se adapta rápidamente a la evolución de los riesgos.
Paralelamente, aumenta la preocupación de los españoles en torno a la ciberseguridad. Para conocer cómo se concreta esta preocupación y su evolución, MAPFRE ha realizado una innovadora investigación basada en la escucha de la conversación en torno a este tema en redes sociales como Twitter y foros entre los meses de enero y julio de 2021.
La principal conclusión de esta escucha es que los usuarios, cada vez más acostumbrados a realizar gestiones digitales, son también más conscientes de los riesgos que conllevan y se muestran preocupados por la seguridad digital de las empresas en las que consumen productos y servicios y a las que facilitan sus datos personales.
Esta preocupación ha tenido como punto de inflexión en 2021 el ataque informático del que fue víctima el SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal), en el mes de marzo, a raíz del cual las conversaciones en torno a ciberseguridad se dispararon en las redes.
Los usuarios creen que una mayor inversión en renovar el sistema de ciberseguridad, más allá de utilizar antivirus, y la contratación de personal informático son esenciales para proteger a una empresa o institución ante los ciberataques.