El presidente de MAPFRE, Antonio Huertas, insistió hoy en la necesidad de que la legislación se adapte con rapidez a las nuevas formas de movilidad para poder así otorgar seguridad a todos, desde fabricantes a aseguradoras pasando por los propios usuarios. Durante su intervención en el plenario del foro Global Mobility Call, el primer congreso de movilidad sostenible que pretende situar a España como un referente en este ámbito, el presidente de MAPFRE subrayó que estas nuevas formas de movilidad ofrecen muchas oportunidades para diferentes negocios, aunque también hay riesgos o amenazas, que deben ser tenidas en cuenta y abordarse cuanto antes su regulación.
“La supervisión y la normativa muchas vecen van por detrás de la propia realidad y los poderes públicos tienen que ser capaces de correr tanto como la sociedad para adaptar la legislación a esta nueva realidad”, subrayó.
En este sentido, señaló que habrá que determinar de quién será la responsabilidad civil cuando los vehículos autónomos sean una realidad en las carreteras y autopistas. “¿Quién será responsable, el fabricante, el dueño del software, la empresa que gestiona los datos… o el conductor?”, se preguntó. Por ese motivo, es necesario una regulación al respecto, ya que recordó que la normativa que obliga a que todos los vehículos a motor tengan un seguro obligatorio data del año 1962.
Todos estos cambios deben mantener a la persona en el centro y la tecnología que se desarrolla deben contribuir a incrementar la seguridad de las personas y ayudar a reducir la siniestralidad vial.
Recordó que MAPFRE lleva investigando sobre movilidad desde hace 4 décadas y que su centro de I+D, CESVIMAP, ahora mismo está desarrollando un proyecto para dar una segunda vida a las baterías de los coches eléctricos, una vez que éstos han sufrido un siniestro total.