Es cierto, reconoce este experto, que el crecimiento del PIB (en comparación con los últimos años) está perdiendo velocidad, pero, matiza, la transición de inversión a consumo "está en marcha y esto tendrá enormes implicaciones para cada parte de esa nueva economía". El largo camino recorrido por Pekín, señala, hace que la ralentización sea natural. Y, añade, la urbanización es una tarea (enorme) pendiente, mientras la actividad del país seguirá "superando a la mundial por un amplio margen".
Dennis Lim, vicepresidente ejecutivo senior de la firma con más de 25 años de experiencia, recopila las principales fuentes de temor: recesión de las manufacturas, presión sobre el yuan, falta de credibilidad de las autoridades… Sobre el escepticismo que rodea a los indicadores estatales señala: "No vemos un ‘aterrizaje forzoso’ de China y, de acuerdo con nuestro research y observación sobre el terreno, los datos oficiales parecen ser una indicación bastante buena de hacia dónde se dirige la economía".
Y Mobius añade: "Creo que la gente debe recordar que esta es una economía planificada y, en gran medida, se puede diseñar el crecimiento para cumplir objetivos (…) Los chinos son conscientes del riesgo de no tener una economía totalmente de mercado (…) Sin embargo, los indicadores macro que oficiales no son menos exactos que los de otras partes del mundo".
Ahora bien, apunta Lim, "la era de crecimientos de doble dígito del gigante asiático probablemente se ha acabado. De cara al futuro, esperamos ver rangos del 4% al 6%". Con todo, por ejemplo, no cree que sea el fin de las grandes inversiones en infraestructuras, pues el país está "muy lejos de la saturación y habrá gasto en ferrocarriles, carreteras y puertos". En el área manufacturera, matiza, "sí nos preocupa la baja utilización de capacidad".
El también vicepresidente ejecutivo senior de Templeton Emerging Markets Group, Eddie Chow, por su parte, se centra en la evolución de la Bolsa china. Admite la volatilidad de los últimos años, pero también el avance en cuestiones tan importantes como la regulación, la apertura y la accesibilidad. Así, señala que ven "el mercado offshore muy atractivo en términos de valoración" y destaca el sector consumo: automóviles, artículos deportivos (ropa y calzado) son sus principales áreas de interés.