Según datos de CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia), el comercio electrónico superó en España los 18.190 millones de euros durante el segundo trimestre de 2022, lo que supone un 33% más que el año anterior. Agencias de viajes, transporte aéreo y la compra de ropa, fueron las ramas de actividad que obtuvieron un mayor porcentaje de volumen de negocio.
En cuanto a marketplaces, las cifras también son prometedoras. Mientras el e-commerce creció durante 2022 entre un 12 y un 14, según el Estudio Marketplaces 2022, elaborado por Tandem Up, los marketplaces lo hicieron el doble.
A pesar del auge de ambos escenarios, las pymes no terminan de adaptarse al comercio digital. Así lo muestra el informe La pyme española en 2022: retos y aspiraciones digitales de BeeDigital, compañía líder en soluciones tecnológicas de digitalización. Las pymes se enfocan principalmente en aumentar las ventas. Así lo manifiesta un 63% de los encuestados, seguido de la consecución de clientes (un 54%).
A pesar de tener claros los objetivos, solo el 6% integra correctamente funciones de e-commerce en su web y, por el momento, tan solo el 18% forma parte de algún marketplace. Javier Castro, CEO de BeeDigital, explica que “apostar por el canal online ha dejado de ser una opción. Todas las empresas, independientemente de su tamaño y sector, tienen una oportunidad para mejorar sus ingresos gracias al e-commerce”.
Uno de los beneficios que puede aportar el comercio electrónico a una pequeña o mediana empresa, es la eliminación de márgenes, ya que evita los intermediarios. Además, adquieren mayor capacidad de decisión y personalización. Para conseguir estos fines, es vital alcanzar una buena visibilidad y para ello, es importante incorporar el perfil de la empresa en Google. Pero solo el 34% de estas fichas incorpora un enlace web y un 35% no tiene verificación.