"Mucho depende, por supuesto, de cuánto sea el valor del precio en el mercado. Pero en cualquier caso, deberíamos ver ciertos productores de petróleo de esquisto en EEUU, ya que los efectos secundarios de la continuación de los bajos precios comienzan a sentirse", explica este experto.
La decisión de la OPEC, que ha sido en gran medida resultado de la presión de Arabia Saudí, tiene implicaciones negativas para los Estados miembros más pobres en concreto. No obstante, los miembros expresaron su satisfacción por la "unidad" del cartel. Los precios del crudo han caído más de un 30% desde junio debido al boom en la producción de petróleo de esquisto en EEUU y la debilidad de la demanda debido al débil crecimiento económico en China y Europa.
El anuncio de la OPEC de "dejar al mercado que decida" y mantener la cuota en 30 millones de barriles al día se produjo después de la especulación prolongada en todo el mundo en cuanto a si el cartel accedería a las demandas de Arabia Saudí para mantener fluyendo el petróleo o si se plegarían a las exigencias de sus miembros menos ricos que necesitan recortes de producción y precios más altos del petróleo para apuntalar sus presupuestos.
"La decisión contra una acción decisiva para frenar la oferta agrava la situación fiscal de los miembros más débiles de la OPEC, así como la de los productores fuera de la OPEC, como Rusia y Noruega, cuyas monedas se han debilitado ya que sus ingresos petroleros se contrajeron", explica Hansen.
Este contexto deja a Venezuela, Irán y Libia en circunstancias especialmente difíciles. De acuerdo con el Deutsche Bank, el país sudamericano tendría un precio de 117,50 dólares por barril con el fin de equilibrar su presupuesto de 2015.