Es cierto que las principales economías del mundo, Estados Unidos y China, han visto reducidas sus perspectivas de crecimiento; la fortaleza del dólar es incontestable y el petróleo sigue bajo presión a pesar de sus intentos de remontada.
Pero también lo es que merced a los estímulos monetarios masivos en la Zona Euro y Japón comienzan a reflejarse tanto en las previsiones como en la actividad, que también se verán apoyadas por los bajos precios del crudo y la debilidad de sus divisas. Toda cruz, tiene su cara…
Y es que, tal y como destacan desde ETF Securities, las laxas políticas de los bancos centrales en Europa y Asia, así como la caída del "oro negro", probablemente "impulsen la demanda de materias primas este año. China, un consumidor clave de éstas, podría sorprender en positivo".
La firma ha mejorado sus estimaciones para el Viejo Continente y se declara más optimista respecto a ambas regiones. Para la primera de ellas, espera una "recuperación de cíclica a persistente durante algunos trimestres (gracias al apoyo de la autoridad monetaria y un poco a la ‘buena suerte’); sobre la segunda afirma: "Está experimentando una aceleración del crecimiento".
En este contesto, prevén que la demanda de metales industriales, el platino y el paladio, se beneficie de este repunte cíclico impulsado por los bancos centrales. Por otra parte, la amplia oferta de muchas de estas commodities es "mucho más ajustada de lo que generalmente se piensa".