El mercado laboral se mueve y con ello, las condiciones de los trabajadores. El número de contratos de carácter temporal que han pasado a ser indefinidos ha alcanzado los 407.986 durante el primer semestre del año. Se trata de la segunda cifra más elevada desde el año 2008, cuando se situó en los 432.772 y aunque si bien todavía es inferior, en la última década no había superado la barrera de las 400.000 personas, hasta el año 2017.
Según un análisis elaborado por Randstad, el aumento registrado entre enero y junio representa una mejora del 17,7% en comparación con el mismo período del año anterior, cuando se convirtieron en 346.655 personas.
En este sentido, al analizar la serie histórica, los datos arrojan que, a excepción del leve repunte experimentado en 2010, cuando la subida fue del 8,2%, hasta los 235.991 contratos indefinidos, desde el comienzo de la crisis económica -2008-, este tipo de contratos descendió durante cinco ejercicios consecutivos, hasta el año 2013.
A pesar de que los años 2011 y 2012 fueron cuando se registró un mayor aumento del porcentaje de conversión en términos, con una subida del 42,2% y del 38,2%, respectivamente, en el primer semestre del año más del 36,3% de los contratos indefinidos provenían de una duración determinada.
Por ramas de actividad, el sector servicios es uno de los que mayores repuntes registra con un 39% más de contrataciones en términos absolutos, seguido de construcción (61.530), industria (31.579) y agricultura (11.705).