Mercedes-Benz ha acordado el pago de 149,6 millones de dólares a las autoridades de Estados Unidos para resolver una demanda relacionada con el uso de software ilegal que alteraba los controles de emisiones en vehículos diésel.
El acuerdo pone fin a una investigación iniciada por varios fiscales generales estatales y se suma a anteriores sanciones impuestas a la compañía por prácticas similares en el mercado estadounidense.
Además del pago económico, la empresa deberá asumir compromisos adicionales de compensación y supervisión.
Investigación y anuncio oficial
Letitia James, la fiscal general de Nueva York, anunció el acuerdo y detalló que Mercedes-Benz compensará a los propietarios afectados con 2.000 dólares por cada vehículo que sea reparado para cumplir la normativa de emisiones.
James subrayó que «Mercedes prometió a los neoyorquinos coches limpios y ecológicos, pero en su lugar vendió vehículos que contaminaban nuestro aire y ponían en riesgo la salud pública».
