Menos inmigrantes, menos impuestos, más moral cristiana, más controles sobre prestaciones sociales, menos debates negativos sobre el diésel y más ayuda práctica para los que realmente la necesitan. Esto resume la estrategia de la sucesora de Angela Merkel en el oficio de jefa del partido y quizás también canciller en 2021, cuando haya nuevamente elecciones al parlamento nacional en Berlín.
Annegret Kramp-Karrenbauer, con el apodo AKK, sube contra las predicciones en las encuestas y empieza el nuevo curso del CDU con una medida que muchos han esperado en Alemania con respeto a los más de cuatro millones de personas que reciben algo como una renta básica, la famosa prestación de Hartz IV. Ella exige: más control de este pago social, más exigencia de la necesidad del recipiente y más iniciativa propia de los que aprovechan Hartz IV. Quien está en este programa y niega trabajos tiene que aceptar que se le reduce la ayuda sucesivamente.
Lo que más gusta a los opositores del Gobierno de Merkel: la nueva jefa del CDU quiere también investigar si puede haber puntos legalmente cuestionables con la política de inmigración desde 2015 bajo el mando de la actual canciller como denunciaron algunos Gobiernos europeos y la extrema derecha en Alemania, la AfD (Alternative für Deutschland). Una política más estricta en temas de inmigración hace también subir la simpatía de AKK en el CSU, el partido hermano de Bavaria con el que Merkel ha tenido discusiones constantes sobre su curso en esta materia.
Con estos primeros pasos, se nota que AKK es una mujer independiente con una inteligencia práctica y con un instinto político diferente al de Merkel, a la que culpan por no haber movido nada a nivel económico desde 2015. Sin embargo, AKK es en su gestión similar a ella, seguramente la representativa alemana más popular en todo el mundo desde la primera Guerra Mundial. La sucesora de Merkel es femenina, amable, dulce, un poco «Mutti“ (máma) como Merkel, pero firme y más consciente de que hay que cambiar mucho en el rumbo del partido para frenar la extrema derecha y la desaceleración económica.
AKK BUSCA ALIADOS EN LA ECONOMÍA