El equivalente a la población de todo México, unos 124 millones de personas, es la cantidad de turistas que saldrá este año de China para pasar sus vacaciones en el extranjero. Una quinta parte de esa “marea humana” son viajeros de alto poder adquisitivo. En 2018, 167.663 visitantes chinos gastaron 154,8 millones de dólares estadounidenses en México, un 20,1% más que en el año anterior.
Estos son algunos de los datos que presentó el secretario de Turismo de México, Miguel Torruco, al informar recientemente de los planes que ese organismo tiene para aumentar el número de visitantes del país asiático siguiendo “la nueva política turística del presidente” Andrés Obrador.
Arqueología, urbe y polémicaTorruco dijo que los destinos mexicanos que más atraen a los turistas chinos son, además de la capital, aquellos que conservan arquitectura virreinal. Lagos, lagunas y selvas, así como zonas arqueológicas, también están entre los preferidos de los asiáticos, detalló el organismo que preside.
Con tales datos en la mano, el funcionario invitó al embajador chino en México, Qiu Xiaoqi, a recorrer la ciudad de Querétaro, donde se encuentran esos atractivos y por donde pasará el Tren Maya, un proyecto ferroviario de 1.525 kilómetros que recorrerá “selvas, ciudades coloniales y zonas arqueológicas de la cultura maya”.
Al respecto de esta obra, que prevé inversiones de 8.000 millones de dólares, la OCDE llamó a “tomar decisiones que sean congruentes con un futuro sustentable”, según dijo su secretario José Ángel Gurría, a lo que Obrador respondió: Gurría “no tiene autoridad moral” para cuestionarlo