La industria aseguradora mexicana paga diariamente 25 millones de pesos (casi 1,25 millones de dólares) por siniestros derivados de fenómenos hidrometeorológicos, informó la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), que alertó sobre la baja cobertura de viviendas frente a estos riesgos.
Entre 2012 y 2024, los pagos promedio anuales por este tipo de siniestros ascendieron a 7.591 millones de pesos (unos 379,5 millones de dólares), un aumento del 91 % respecto al periodo 2001-2012, cuando el promedio fue de 4.761 millones (alrededor de 238 millones de dólares), según cifras del organismo.
Los fenómenos contemplados incluyen huracanes, tormentas, lluvias intensas, avalanchas de lodo, granizadas, heladas e inundaciones.
Norma Alicia Rosas, directora general de la AMIS, subrayó que el huracán Otis evidenció la necesidad de contar con coberturas más integrales, toda vez que en Acapulco, la zona más afectada por el huracán de 2023, el 15% de los bienes asegurados no incluían protección contra estos eventos, limitándose a coberturas por incendios o sismos.
Según Rosas, las viviendas son los bienes más vulnerables, pues concentran el 34,9% de los reportes por siniestros hidrometeorológicos, seguidas por hoteles (16,8%), oficinas (13,3%) y tiendas departamentales (9,6%).
