A pesar de un entorno de mercado a menudo turbulento y un cuarto trimestre especialmente volátil en 2014, Juan Nevado, cogestor del fondo, sostiene que no se han producido cambios sustanciales en los fundamentales subyacentes a la perspectiva económica mundial, mirando a este 2015 con mayor optimismo y una clara preferencia por la renta variable.
"En nuestra opinión, las datos fundamentales observables sugieren que nuestra perspectiva para 2015 debería ser más bien optimista en comparación con el mismo periodo del año anterior. Coincidimos con el consenso en que la economía mundial podría registrar un crecimiento cercano al 3% en los próximos doce meses" señala.
Las tendencias a largo plazo de los datos económicos de muchas regiones siguen apuntando a una expansión gradual. Parte de la debilidad a corto plazo en los datos económicos no estadounidenses obedece igualmente al menor apetito por la austeridad fiscal, mientras que la inexistencia de presiones inflacionistas deja a las autoridades económicas un mayor margen de maniobra para estimular el crecimiento.
"Japón ya ha cancelado su prevista subida de impuestos, China ha anunciado varios paquetes de gasto en infraestructuras y el Banco Central Europeo ha aplicado medidas de estímulo adicionales, incluido un completo programa de relajación cuantitativa de 60.000 millones de euros al mes", destaca Nevado.
Asimismo, ciertos acontecimientos recientes podrían conseguir gran parte del trabajo de las autoridades económicas para impulsar el crecimiento. "Aún están por verse los beneficios sustanciales que deparará el fuerte abaratamiento de los precios del petróleo cuando llegue a empresas y consumidores. Naturalmente, los productores de materias primas se resentirán de esta caída del precio del crudo, pero ésta debería tener un enorme efecto neto positivo en la economía mundial en su conjunto".