La llamada Generación Y o más conocida como Millenials la forman jóvenes nacidos entre 1980 y 2000, en plena revolución tecnológica, que afrontan una crisis mundial sin precedentes, que desconfían de los bancos, que no pretende hipotecarse y que prefiere ganar menos a cambio de trabajar en empresas transparentes, que aporten prestigio, motivación y que estén comprometidas socialmente.
Ese perfil, de más de 8 millones de personas en España, es con el que los headhunters nos enfrentamos a la hora de seleccionar a la nueva fuerza laboral, los futuros directivos.
Las características particulares de los Millenials generan un nuevo reto para los líderes de las empresas actuales. Éstos deben lograr una buena convivencia de esta generación con otras como la X y los baby boomers. Su ambición y su deseo de mantener un aprendizaje continuo y de ascender en la organización, requiere una rápida respuesta por parte de sus directivos y de unas políticas de Recursos Humanos enfocadas hacia la promoción interna, la confianza, la motivación y el compromiso mutuo. Según el feedback que dan las empresas que contratan estos perfiles, un aspecto destacable que se encuentran trabajando con este perfil de profesionales, es que necesitan un estímulo continuo potenciado por una constante retroalimentación que les haga sentir que su esfuerzo está siendo recompensado.
Esta generación se caracteriza por su alta formación académica y para ellos las empresas son el canal para realizarse profesionalmente e independizarse. Las empresas tienen con ellos, la oportunidad de sacar el máximo partido de valores imperantes como la creatividad, la flexibilidad o la innovación.
Sin embargo, los Millenials buscan una flexibilidad proporcionalmente relacionada con su ambición y por tanto las organizaciones están expuestas a altos índices de rotación de empleados que permanecen en la misma empresa entre 1 año y medio a 3 años. Es por ello que atraer y retener a un Millenial no es tarea fácil. En nuestras entrevistas ya vemos cómo los períodos de trabajo de estos profesionales en una misma empresa son una media de un 50% más cortos que el de personas con más trayectoria.