Desde hace más de una década las transformaciones ágiles incumben no solo al área de tecnología, sino a todo el negocio. Algunos marcos de escalado han ayudado a muchas organizaciones a disponer de un conjunto de técnicas, roles, eventos, patrones y buenas prácticas que adoptar. Sin embargo, estos marcos se han convertido en un arma de doble filo que se ha vuelto en contra de quienes los han aplicado a ciegas, sin reflexionar si realmente les estaban aportando valor.
En muchas ocasiones, la propia transformación ágil era el objetivo en lugar del vehículo. Por ello se instaba a impulsar algunos aspectos más visibles: más equipos ágiles, más Product Owners, más Story Points. Pero se estaba dejando en segundo término el valor realmente aportado por la transformación. En este sentido, la experiencia nos ha enseñado que la agilidad empresarial va mucho más allá de tener equipos ágiles.
En este contexto, nace el marco Flight Levels. Un nuevo paradigma que ayuda a volver a lo esencial, afianzar antes de acelerar y reflexionar a medida que avanzamos. Una forma de ayudar a detectar en qué parte de la organización es necesario actuar para conseguir los resultados deseados.
Flight Levels no es un marco de trabajo, es más bien un marco de pensamiento. Una forma de entender nuestra organización en diferentes niveles, distinguiendo entre Estrategia, Operaciones y Coordinación. Y a la vez, asegurar que se llevan a cabo una serie de actividades en cada uno de ellos.
Para ejemplificar el concepto de Flight Levels, utilicemos una metáfora con aviones. Pilotar un avión requiere de, además de mucha pericia y conocimiento, disponer de la información adecuada para tomar decisiones a tiempo que nos aseguren que nos dirigimos al lugar deseado de forma segura. Por ejemplo, necesitamos en todo momento saber a qué altura estamos del suelo. Cuando estamos aterrizando, un par de metros arriba o abajo puede ser la diferencia entre un aterrizaje suave o un golpe fatal contra la pista. Pero cuando estamos a 5.000 pies de altura, este par de metros de diferencia son totalmente irrelevantes. Es decir, necesitamos gestionar la información adecuada en cada uno de los niveles de vuelo.