Tabla de contenidos
Durante décadas, el modelo presencial fue incuestionable. La oficina era el templo, la reunión era sagrada, y fichar a las 9 era casi un acto de fe. Pero llegó 2020, llegó la pandemia… y también llegó la videollamada.
Desde entonces, las reglas cambiaron. El trabajo ya no depende del lugar, sino del enfoque.
Hoy, las empresas se dividen entre quienes apuestan por el teletrabajo, quienes prefieren un modelo híbrido, y quienes han decidido volver al redil del modelo presencial. Ninguno es mejor por sí solo: todo depende de a qué te dedicas, cómo te organizas y qué cultura estás construyendo.
Remoto: la oficina en una mochila
El modelo 100% remoto dejó de ser cosa de freelances nómadas para convertirse en una opción estratégica. Empresas tecnológicas, agencias creativas, consultoras y servicios digitales han demostrado que se puede mantener —y escalar— la productividad sin tener que ir a la oficina.
Ventajas principales:
