En una era marcada por el continuo desarrollo de Internet y las nuevas tecnologías, el marketing se está moviendo cada vez más hacia el mundo digital, por lo que no cabe la menor duda de que el valor del marketing digital es inmenso. Por otra parte, podemos observar que los nativos digitales de hoy demandan contenidos personalizados, y así, la personalización se ha convertido en una de las principales necesidades de la nueva época. No obstante, el modelo publicitario vigente ha tenido una aproximación táctica y cortoplacista, anteponiendo los intereses de las empresas a los de los individuos, y abordando la privacidad desde un punto de vista meramente normativo. Teniendo en cuenta el papel que Internet está empezando a jugar en el mundo comercial, debemos esforzarnos por remodelar el marketing digital que conocemos hoy en día.
¿Cómo podemos desarrollar campañas eficaces y a la vez responsables?
1. La privacidad como “activo”: las empresas que prioricen la privacidad y la protección de datos conseguirán una ventaja competitiva
La personalización ya no es opcional, los consumidores quieren ser tratados de forma única y para ello, las marcas deben conocerlos. Por ello, el mundo del marketing está cada vez más ligado a la gestión de información personal, y es el deber de toda compañía velar constantemente por su seguridad. Para evitar la filtración de datos y el acceso no autorizado, el ecosistema digital debe contar con robustas medidas de protección, lo que significa mantenerse al día de las últimas novedades en tecnologías de seguridad para proteger los datos personales de forma eficaz. También, deberíamos recopilar únicamente los datos completamente necesarios, y reducir así el sobre procesamiento de información. Hoy en día, es posible obtener datos de segmentación muy exactos sin renunciar a la privacidad de las personas, y tenemos que aprovecharlo.
Según Statista (2022), el 85% de los consumidores españoles encuestados se mostraron muy preocupados por el hecho de que sus datos personales pudieran ser utilizados para otros fines que los indicados o de que no supieran con quién podrían ser compartidos. Además, al 81% de los que participaron en la investigación, les preocupa que sus datos se recopilen sin su conocimiento cuando no hayan tenido la oportunidad de dar su consentimiento de manera explícita.
Las marcas deben escuchar a sus consumidores. Las que sean capaces de tomar las medidas necesarias para abordar sus necesidades en materia de privacidad, contarán con una ventaja competitiva.
2. La transparencia como pilar de la confianza: el consentimiento explícito, informado y consciente
De igual forma, los profesionales del marketing deben asegurarse de obtener el consentimiento explícito, informado y consciente, antes de procesar cualquier información personal. Para ello, debemos implementar políticas de privacidad claras y fácilmente comprensibles que permitan a los usuarios estar bien informados sobre cómo se recopilan, almacenan y utilizan sus datos. Esto permitirá a las marcas tener unos modelos comerciales eficientes, basados en la construcción de relaciones a largo plazo con sus clientes actuales y potenciales. Así, adoptando un modelo publicitario centrado en el usuario, podremos generar más confianza entre el consumidor y la marca ya que la confianza se gana con una comunicación transparente.