Elon Musk ha anunciado que el servicio piloto de robotaxis de Tesla en Austin ha comenzado a operar sin supervisión humana a bordo. El anuncio se realizó a través de la red social X y tuvo un impacto inmediato en los mercados.
El directivo no precisó si la retirada de supervisores afecta a toda la flota o solo a una parte de los vehículos que circulan en zonas concretas de la ciudad. Tesla mantiene desde hace meses un despliegue limitado de este servicio en Texas.
Ashok Elluswamy, el vicepresidente de conducción autónoma de Tesla, aclaró que la compañía ha empezado «con unos cuantos vehículos no supervisados» y que el número aumentará de forma progresiva en futuras fases del proyecto.
Impacto en bolsa
Tras el anuncio, las acciones de Tesla registraron una subida relevante. A falta de 90 minutos para el cierre del mercado, los títulos cotizaban a 446,6 dólares, con un avance del 3,52% respecto al inicio de la sesión.
Musk había prometido en varias ocasiones durante 2024 que Tesla retiraría a los supervisores humanos antes de que finalizara 2025. El inicio de esta fase marca un avance operativo clave dentro de la estrategia de conducción autónoma de la empresa.
Datos de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras indican que los robotaxis de Tesla han registrado al menos ocho accidentes desde junio de 2025, incluso cuando circulaban con supervisores humanos presentes.
Competencia y despliegue
Austin es, por ahora, la única ciudad en la que Tesla opera robotaxis, lo que sitúa a la compañía por detrás de sus principales competidores en este segmento.
Waymo, filial de Alphabet, opera servicios de robotaxis sin conductor ni supervisión humana en Phoenix, Atlanta, Los Ángeles, Miami, San Francisco y también Austin, donde inició su actividad en 2018.
