Naturgy cerró el ejercicio 2021 con un EBITDA de 3.983 millones de euros, un 7,2% más que el año anterior. La compañía ha cumplido las previsiones de EBITDA en un escenario energético volátil, marcado por la recuperación gradual de la demanda y un incremento significativo de los precios de las commodities, tanto en electricidad como en gas, especialmente a lo largo del segundo semestre del año.
El presidente de la compañía, Francisco Reynés, explicó que “la compañía persiste en su objetivo de creación de valor y realizando una gestión integrada de riesgos, dos factores clave para hacer frente a la volatilidad continua de los mercados energéticos y su impacto en las diversas actividades del grupo”.
El beneficio neto ordinario alcanzó los 1.231 millones de euros. Los costes de restructuración de Plan de Bajas Voluntarias de empleados en España y la penalización por el cese de algunos contratos de gas en el último trimestre del año se vieron compensados por las plusvalías de la venta de CGE Chile y el acuerdo con Unión Fenosa Gas (UFG), entre otros.
Por su parte, la gestión de la energía en los mercados internacionales compensó los resultados de la comercialización en España, que se vio afectada por la situación de los mercados y el aumento de los precios de la energía, con impactos transitorios.
Los negocios regulados se mantuvieron estables, gracias a la recuperación continua de la demanda a lo largo del año tras la pandemia y a las mejoras operativas implementadas. Persiste asimismo una cierta debilidad en algunas regiones de Latinoamérica, impactadas especialmente por el tipo de cambio.